El cultivo de picantes en Galicia —una tierra tradicionalmente asociada a la excelente producción de pimiento— atraviesa una etapa de transformación. En ferias y viveros resulta cada vez menos habitual encontrar plantones de guindillas o chiles, salvo en establecimientos especializados. Además, la oferta suele limitarse a variedades poco picantes, lo que contrasta con la tradición local. Incluso en el caso del pimiento de Padrón, uno de los productos más emblemáticos de la región, se está perdiendo progresivamente la diversidad original, aquella en la que “unos pican y otros no”.
Sin embargo, esta tendencia convive con un creciente interés por el picante, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que lo incorporan cada vez más como un elemento de disfrute en la gastronomía.
En esta sección abordaremos de forma integral el cultivo de pimientos picantes, desde la siembra hasta el seguimiento en cada fase del ciclo anual. Desde 2022 trabajamos con distintas variedades, entre ellas chile habanero, chile serrano, ojo de pájaro o guindilla amarilla, incorporando progresivamente nuevas especies. Nuestro objetivo es ofrecer contenido actualizado y práctico, cubriendo todas las etapas del cultivo a lo largo del año.
Galicia presenta unas condiciones climáticas especialmente favorables para el desarrollo del pimiento y sus distintas variantes. El cultivo del chile requiere un equilibrio entre humedad y temperaturas moderadas, más que calor extremo. Asimismo, los cambios frecuentes de tiempo —característicos de la región, con alternancia de lluvia y sol— generan un estrés en la planta que influye directamente en la intensidad del picante. Este fenómeno explica, por ejemplo, la tradición de cultivar el pimiento de Padrón en exterior, expuesto a las condiciones climáticas, para potenciar su carácter.
Nuestra experiencia confirma que las campañas con mayor variabilidad climática, especialmente en primavera y verano, suelen traducirse en cosechas de mejor calidad en cuanto a sabor e intensidad.
Es importante destacar que algunas variedades de chile pueden tener un ciclo de vida plurianual, siempre que se protejan de las heladas. Para ello, empleamos estructuras tipo mini invernadero que permiten su conservación. Una característica orientativa para identificarlas es la disposición del fruto: aquellas variedades cuyos pimientos crecen erguidos, como el chile serrano o el ojo de pájaro, suelen comportarse como plantas perennes, pudiendo mantenerse productivas durante varios años con los cuidados adecuados y podas al final de cada temporada.
Estas plantas pueden seguir produciendo frutos de buena calidad hasta finales del otoño. Con el descenso de las temperaturas, entran en un periodo de reposo vegetativo hasta la primavera siguiente, cuando reanudan su crecimiento. En condiciones de interior, incluso pueden mantener cierta producción durante todo el año.
A continuación, presentamos las variedades de pimientos picantes que cultivamos actualmente. Aunque nuestra experiencia se desarrolla en la Costa da Morte, estas prácticas son aplicables a gran parte del norte de España.

Chile Serrano
Perenne: +2 años
Escala Ecoville: 10.000 – 24.000
Es el segundo año de vida que tiene esta planta, que la sacamos desde semilla, con una mejor cosecha que el primero. La imagen es del mes de octubre, todavía dará fruto, en exterior hasta finales de año. Lo refugiaremos por encima con un invernadero estructurado para las heladas.

Habanero
Perenne: 2-6 años
Escala Ecoville: 100.000 – 350.000
Es el primer año, variedad de habanero, la pusimos desde plantón. El fruto es bastante grande, nivel de picor aceptable a su escala: a rabiar. Es más sensible al frío que el resto de chiles.

Ojo de Pájaro
Perenne: +5 años
Escala Ecoville: 50.000 – 100.000
Esta planta lo compramos en Portugal bastante crecidita, esperamos que aguante varios años. También la protegeremos del invierno. Es muy productiva, contra más estrés sufre, más picantes genera. La flor es muy pequeña.

Anahim
De Temporada
Escala Ecoville: 500 – 1.000
Segundo año que lo sembramos, lo habitual es ponerlo cada temporada.

Guindilla Amarilla
De Temporada
Escala Ecoville: 7.000 – 15.000
Primer año de cultivo, desde semilla. Lo habitual es que sea de temporada, aunque pueda aguantar para el año que viene. Es una variedad muy buena de sabor y para salsas dará color.

Guindilla Roja
De Temporada
Escala Ecoville: 7.000 – 15.000
Primer año de cultivo, desde semilla. Es la clásica guindilla, pero esta tiene de especial que tiene mucha carne y un sabor espléndido. Un picor justo para ensaladas. Esta variedad es de Almería. Intentaremos que de generación en generación sea gallega.
Al final de temporada, en otoño, con todo el sobrante de pimientos picantes, podemos realizar una excelente receta de salsa de tabasco casero. Nosotros hemos mezclado muchos de los picantes que tenemos cultivados.