El caracol, científicamente Stylommatophora, lleva en la Tierra unos 150 millones de años, probablemente a partir del período Cretácico y gracias a una radiación adaptativa surgieron numerosas familias de babosas y caracoles. Las especies del género Helix, del cual el caracol de jardín es quizá el mejor conocido, florecieron en el período Cretácico
Estos seres están presentes en la mayoría de los hábitats del planeta, debido fundamentalmente a su gran capacidad de adaptación. Lo podemos encontrar desde zonas muy húmedas con mucha vegetación hasta en zona de secano como desiertos, hasta incluso tomando el sol en arenas cerca del mar.
Los primeros criaderos de caracoles se remontan hasta la época de los romanos, donde lo cocinaban por su sabor y sus propiedades curativas. En España consumían caracoles como un recurso para no morirse de hambre y prevenir la desnutrición. Además, durante la Cuaresma, los caracoles ganaron popularidad como una alternativa a la carne.
«Quien los come es porque tiene un origen, una familia y una tradición. Es un hilo umbilical con una cultura y una historia».
Dejémonos de más introducciones y vayamos a lo que nos interesa: recogida y cría de caracoles. Nosotros que vivimos en una zona húmeda y con mucha vegetación es fácil tener por todas partes en tu jardín caracoles. Es curioso, pero en la zona norte de España apenas se consume el caracol, sin embargo de la Meseta para abajo está dentro del menú de muchos españoles. Considerado como un manjar para muchos, para otros les produce repeluco, supongo que es como todo, donde hay mucho como en Galicia o Asturias, es considerado como una plaga. En zonas de Andalucía, Extremadura y todo el mediterráneo en general, se ponen las botas con los caracoles.
Básicamente lo que vamos a contar aquí es en qué época recoger los caracoles, cómo purgarlos para luego prepararlos para su cocinado.
Más adelante, cuando sea la temporada vamos a montar una granja de caracoles para que todos vosotros seáis partícipes de nuestro proyecto, incluso compartir sinergias. La información es tan valiosa, que las ideas que fluyen entre todos será fundamental para llevar a cabo un proyecto tan personal como es la cría de caracoles.
Comenzamos, estamos al principio del otoño, y es cuando los últimos caracoles ya creciditos, salen debido a las buenas temperaturas del veranillo de San Miguel. Este año nos hemos despistado y hemos cogido nada más que unos cuantos, ya hay que esperar a la temporada que viene.
El proceso de purgado siempre es conveniente ya que cuando los coges directamente del jardín, no sabemos realmente con qué se han estado alimentando, sobre todo por todo tipo de toxicidades que puedan haber comido, setas o incluso veneno que hayan podido echar algún vecino.

1) Después de las lluvias de septiembre o octubre, saldremos varios días a cogerlos. Ellos tienen más actividad por la mañana temprano y por la noche al anochecer

2) Si son una cantidad pequeña como nuestro caso, lo vamos echando en un cubo, y con un escurridor típico de cocina, lo tapamos para que puedan respirar sin problema.

3) Para que estén alimentados y engorden un poco le podemos echar harina. Fundamentalmente esto hará que suelten la baba y expulsen por las heces cualquier toxicidad. De forma controlada, le puedes echar romero o tomillo para que cojan más sabor.

4) Al cabo de 4 días comprobaremos que se han comido toda la harina y empieza el proceso de purgado.
Ahora simplemente esperaremos una semana más y estarán completamente purgados.
En caso que los compres en algún Mercado, frescos y purgados, lo que tendrás que hacer simplemente será seguir dejándolo en algún cubo en la propia red en la que te los venden, echarle algo de harina para que coman durante unos días y así aseguramos que el producto que nos han vendido viene en buenas condiciones. Esto reanimará a los caracoles.